Condominio sostenible

Cómo hacer más sostenible nuestro residencial con unos pequeños gestos

Cada vez vamos tomando más conciencia sobre el mantenimiento del Medio Ambiente, y ya hay muchos lugares en los que se están dando pasos en la mejora de la eficiencia energética de los edificios. Se están implementando instalaciones de autoconsumo eléctrico, calentadores de agua solares, mejoras en el aislamiento térmico de las viviendas cada vez más, tanto como medidas de ahorro, debido a la subida continua de las distintas energías, así como por la conciencia en la mejora del Medio Ambiente.

Todas esta medidas que se están tomando, consiguen que los condominios en los que residimos sean cada vez más saludables. Contaminan menos, están mejor aislados del exterior y mejoran por tanto la calidad de vida en los mismos y finalmente terminan siendo un ahorro importante.

La aplicación de todas estas medidas por su elevado costo de inversión inicial, la mayoría de las veces no puede aplicarse de forma inmediata por la inversión necesaria, o por la espera en subvenciones de los distintos niveles de gobierno. Pero qué es lo que podemos hacer mientras tanto para que nuestro residencial sea más sustentable, algo más eficiente sin necesidad de esa gran inversión que sería necesaria para implementar todas las medidas indicadas anteriormente.

Hay muchos pequeños gestos que se pueden ir haciendo como buenas prácticas tanto en nuestros hogares, como en nuestro condominio para reducir la contaminación, la gestión de residuos y mejorar la eficiencia energética. Nuestra recomendación se basa en los principios de la economía circular (reducir, reutilizar, reparar y reciclar) que nos terminarán ayudando a vivir en condominios que sean más sostenibles y al final terminen ahorrando un dinero con un desembolso inicial pequeño.

Energía

El elevador es, en la mayoría de los casos, el elemento que más energía consume. Para reducir este consumo, se recomienda el uso de bombillas de bajo consumo e instalar un detector de presencia para que las luces permanezcan apagadas cuando no hay nadie en el mismo. En los edificios donde hay más de un elevador, conviene realizar una programación que evite duplicidades, de tal forma que cuando alguien solicita el elevador sólo acuda uno.

Instalar bombillas de bajo consumo en todas las zonas comunes.

Utilizar detectores de presencia para que solo se activen las luces en aquellas zonas donde hay personas. O, en su defecto, temporizadores.

Instalar en el exterior sistemas de alimentación eléctrica que funcionen con energía solar: para las luces del jardín, para la puerta del garaje o de acceso al condominio…

Si hay piscina configurar un programador en la depuradora para evitar que esté funcionando de forma continua.

Si la piscina es climatizada, se puede instalar un sistema de aprovechamiento solar para calentar el agua.

Agua

Se deben realizar revisiones periódicas de todas las instalaciones de agua para detectar posibles fugas.

Se es posible, optimizar el uso del agua en la limpieza de las zonas comunes, reciclando agua, si es posible. Por ejemplo, utilizando el agua de la piscina (si hay este equipamiento) cuando esta se va a cambiar o usando agua de la lluvia, si se habilita un sistema de recogida.

Optar por el uso de plantas autóctonas que requieran poco riego tanto para los jardines, como para la decoración de zonas interiores, agrupando las plantas en función de sus necesidades de riego para que este sea más eficiente.

Instalar en los grifos comunes (gimnasio, parques, salones de eventos, lavavos,…) dispositivos reductores de caudal e incluso sensores infrarrojos que apaguen los grifos si no se están utilizando.

Para las zonas verdes utilizar un sistema de riego automatizado y programarlo para la noche o el amanecer. Siempre que no vaya a llover. Y no hace falta que mires cada día las previsiones meteorológicas: hay sensores que detectan si ha llovido o si ha suficiente humedad en el suelo, e inhiben el riego si no es necesario. Además, para el riego de las plantas también podemos reutilizar el agua de la lluvia, tal como se ha indicado en el apartado de limpieza de las zonas comunes, instalando receptores de agua de lluvia.

Si en el condominio hay una piscina común, conviene cubrirla cuando no se esté utilizando para evitar que se evapore el agua.

Residuos

En la lista de la compra de los productos necesarios para el mantenimiento de un condominio (para su limpieza, para la jardinería…) debemos priorizar aquellos que sean menos contaminantes, ya sea por su composición, en el material del envase (menos plástico y más materiales biodegradables) o por su presentación. Elegir productos a granel antes que los de uso individual e intentar evitar los de un único uso.

Se deben eliminar los residuos de forma adecuada: cada tipo de residuo debe ir un contenedor habilitado para garantizar su reciclaje o eliminación.

Hay que dotar a la comunidad de recipientes de reciclaje para ayudar a los propietarios a extender esta práctica dentro de sus hogares: ya sean contenedores de aceite usado, de pilas, de bombillas y llegar a acuerdos con recolectores de estos materiales que se deshagan de ellos de forma correcta…

Utilizar sistemas de compostaje. Si en el condominio hay un lugar adecuado en el que se pueda realizar su instalación, son una excelente herramienta para convertir en abono los residuos orgánicos tanto de las viviendas como de las áreas verdes de la comunidad. Lo que ayuda tanto en la reducción de los residuos, en el ahorro en abono para los jardines y el condominio, terminará teniendo una mejor presencia.

Con todos estos pequeños gestos ahorraremos dinero y estaremos contribuyendo a que nuestra comunidad de propietarios sea un poco más amigable con el medio ambiente, cumpliendo, a escala de una comunidad de propietarios, con los principios de Desarrollo Sostenible, y dejando a nustras fturas generaciones un Mundo mejor.

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